Vaya Finde!!!

Este fin de semana se dieron tres circunstancias para no quedarse en casa, por un lado la visita de unos buenos amigos de Madrid, amigos y propietarios de clásicas, por otro el tan ansiado Sol, y por último las Jornadas del Cachopo por el Mundo en el "Restaurante La Pradera Campanal" de Luanco, así que nos echamos a la calle.

El sábado partimos de Gijón destino a Salinas, si bien hay que decir que no todos debido al jet lag de Madrid-Gijón, influenciado por los síntomas de la noche anterior. Allí refrigerio de rigor, y rumbo a la fartucada que nos esperaba!!!




Llegada al "Restaurante La Pradera Campanal" de Luanco, y comienzo de la degustación de cachopos, Cachopo Andino, Cachopo "Vitello Tonnato", Cachopo Magrebí, Cachopo "Aux Fines Herbes" y Cachopo Oriental, vamos un no parar del que dimos gustosa cuenta, y de los que daremos más información en breve en nuestra querida sección "cachopos y gastronomía", un clásico de los blogs internacionales.







Agradecer a toda la gente de La Pradera Campanal el trato recibido, y el buen hacer, quedando a la espera de tan magnos acontecimientos como éste, a los que asistiremos gustosamente.
 




Y el domingo amaneció de nuevo soleado, por lo que decidimos poner rumbo a Villaviciosa, con sus paradas de rigor, y lo que se está convirtiendo en todo un clásico cada vez que salimos a la carretera, "el pinchazo".





Una vez solventado el percance del pinchazo, llegada a Villaviciosa para tomar unos refrigerios, y vuelta a Gijón para almorzar platos típicos de nuestra gastronomía y del resto de España (Mahou).







Pues lo dicho, un fin de semana de lo más completito, visita de buenos amigos, sol, motos, gastronomía.... Agradecer nuevamente a todo el equipo de "La Pradera Campanal" de Luanco el trato recibido y el mejor hacer en los fogones, totalmente recomendable!!

No podemos despedirnos sin antes volver a hacer un llamamiento en lo que viene siendo uno de nuestros objetivos este año, acabar con el abandono masivo de scooteristas en las cunetas por no tener un tubarru como Dios manda. El último caso del que hemos tenido conocimiento es el que os mostramos a continuación, una imagen estremecedora donde las haya, en las que se observa a un scooterista desesperado por cambiar su tubarru en el momento en el que sus compañeros de ruta le comunican que no cuentan con él para poner bote para el próximo refrigerio, y ello por poder pasar la I.T.V. sin problemas.
Recordad que él nunca lo haría!!!


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